El Salvador – Dos jornadas médicas recientes llevaron salud, esperanza y el mensaje transformador del evangelio a comunidades necesitadas. Más que eventos de atención médica, estas iniciativas se convirtieron en oportunidades para compartir el amor de Cristo y sembrar una semilla de fe en los corazones de quienes participaron. Organizadas en colaboración con los Ministerio: Fundamicristo y Jireh, estas actividades impactaron tanto la vida física como espiritual de cientos de personas.

Primera jornada médica: Iglesia Nuevo Edén, La Paz
La primera jornada se realizó el día lunes 25 de Noviembre, en la Iglesia Nuevo Edén, ubicada en el departamento de La Paz, bajo el liderazgo del pastor Ericson García Grande. En este evento, 383 personas acudieron para recibir atención médica integral, mientras que 93 de ellas tomaron la decisión de aceptar a Cristo como su Salvador, marcando un cambio eterno en sus vidas.

El alcance de esta jornada fue amplio y diverso. Se ofrecieron servicios de consulta general, atención odontológica, entrega de medicamentos y adaptación de lentes para mejorar la visión.

Segunda jornada médica: Iglesia Nueva Vida, Ahuachapán.
La segunda jornada realizada el dia miercoles 27 de Noviembre, tuvo lugar en la Iglesia Nueva Vida, ubicada en el cantón El Barro, departamento de Ahuachapán, y liderada por el pastor Henry Cáceres. En esta actividad, 304 personas recibieron atención médica y comunitaria, y 85 de ellas decidieron entregar su vida a Cristo como Señor y Salvador.

Además de los servicios médicos básicos, se ofrecieron medicamentos y lentes, junto con cortes de cabello. La jornada también incluyó actividades para los niños, creando un ambiente de alegría y unidad para toda la comunidad que se acercó a participar.

El pastor Henry Cáceres expresó su agradecimiento por el impacto de la jornada:
“Estamos muy agradecidos con nuestro Señor Jesucristo por la bendición y la gran oportunidad de trabajar con nuestros hermanos de Fundamicristo. El día miércoles 27 de noviembre tuvimos una jornada médica en Iglesia Nueva Vida, cantón El Barro, Ahuachapán, donde recibimos más de 300 personas en medicina general y 70 consultas odontológicas. Hubo conversiones, y eso hace que Dios sea glorificado.”

Estas jornadas médicas no solo cubrieron necesidades físicas, sino que también llevaron un mensaje de amor, esperanza y salvación a quienes asistieron. El trabajo coordinado entre las iglesias locales, los ministerios y los voluntarios permitió ofrecer un servicio integral que impactó tanto en el cuerpo como en el espíritu de las personas atendidas.
Cada jornada médica es un recordatorio de que el servicio a las comunidades es más que una labor social; es una misión de amor que refleja el corazón de Cristo. Al atender las necesidades físicas, también se siembra una semilla espiritual que puede dar frutos eternos.
Estas actividades muestran cómo el esfuerzo unido puede transformar vidas y glorificar a Dios a través del servicio desinteresado.





